sábado, 26 de noviembre de 2016

¿Qué quieres de mi?

¿Cuántos años han pasado ya?
Ya ni recuerdo la ultima vez que escribí aquí, lo que antes era mi mundo ahora prácticamente es el recuedo, pero hoy me apetece escribir, volver a mi diario, mi blog. 

¿Por qué nos duele tanto el amor? La amistad en este caso. ¿a que le tengo miedo? porque no corto por lo sano, si tanto daño me hace. Es cierto que años atrás la consideré vital en mi vida, pero los años pasan, las personas cambian, la vida a cada paso toma una dirección diferente, y tal vez, hay personas que aunque duela, cueste... hay que dejarlas marchar, más que nada porque en el presente... estorban. Suena duro y cruel decirlo, pero es la realidad, me impide avanzar, y seguramente yo a ella. 
¿Conoces esa sensación de asfixie? Pues eso!! es justo lo que siento, porque no puedo ser yo misma, siempre intento seguir al pie de la letra sus "normas" para que todo esté OK pero siempre, SIEMPRE algo falla. 

¿Me dirán? Pero, eres tonta, porque no te alejas? Pues porque como todo en la vida, siempre hay dos versiones, dos personas, dos sentimientos, dos partes que en este caso, nunca coinciden. Y seguramente yo a ella también le habré hecho mucho daño, no habré estado a la altura, pero saben que? no se porqué, de nada, nunca. 
Un día soy TODO y al otro no soy nadie. De eso se trata las relaciones, pero en este caso, cada día veo más cerca su fin. Y me duele, juro que me duele, pero no es sano, y con los años, la madurez, la experiencia, nos hace darnos cuenta de las cosas, lento, pero con buena letra. 

Yo ya no soy la misma, ahora sin duda, tengo mucha más seguridad, no la que me gustaría, pero nada que ver con la Laura de antes. Y eso, quizá a una persona tan temperamental, pues no le gusta, no conviene. No quiero hablar mal de ella, no sería justo, pero tampoco la voy a adorar como lo hacía antes, Lo único que le pido a la vida, es que sea muy feliz, porque se lo merece. Que cambie un poquito, sobre todo su humildad, porque es lo único que le falta, pero ella en mi vida y yo en su vida llegamos a  ese punto y final. 

Ni le aporto, ni me aporta, Y me hace daño, me duele, me hiere, sin motivos ni razón. Y lo siento, pero yo, ya en mi vida, sufrí suficiente, Aprendí, y estoy aprendiendo, lento, muy lento, pero ahí voy,

El amor duele, cuando no es sano, cuando no saca lo mejor de nosotros, tan solo todo lo negativo que le podamos aportar a una persona.

Es justa una despedida, si, lo es, sin decir nada, solo... deseando el bien ajeno, porque se lo merece, porque me lo merezco.